Era uno de esos días en que no sabes como te levantas, pero de que estas odiosamente despierto lo estas, lo sabes, pues puedes sentir como te molestas la luz del nuevo sol y por los ojos que aun se cierran solos. Yo ahí tranquilo haciendo lo mío, cuando la voz de una señora me distrae de mis meditaciones laborales, “Disculpe jovencito, esta “promo” de aquí, ¿cuanto cuesta?. mmm… señora eso no es una “promo”, los productos tienen su precio por separado, chuta´ jovencito y ¿ `onde pueo` encontrar una de esas promos de ron con coca?….haber señora en el pasillo de licores talves. Ahh gracias jovencito…no hay de que señora”. Así esta dama (de unos 60 años) de ropa deportiva y una pierna del pantalón remangada (como los jugadores de pobla), se dirige a hacer su compra. Al rato pasa a mi lado con su carro cargado con 4 promos de ron, un kilo de pan y otras hierbas, mientras me rio por lo cómico que encontré la situación (creo que estoy mal, pues eso no tiene gran gracia) miro la hora…1/4 para las 11… Y me divierte mucho mas la situación. Esa escena me entretuvo el día, me lo pase imaginando si las promos eran para ella y su esposo, o eran parte de la dieta matutina de su familia o talves tenia un pinche praí´ y eso era para calentar motores, talves celebraba sus 61 años junto a sus amigas del club de costura, quizás era la MAMI de alguna casa amor y se quedo corta de copete.
Es curioso como una situación fuera de lo común te puede entretener durante tanto tiempo.
quizás estuve frente a la mismisima Lulu D´Carton…mmm









